La primera ley de la termodinámica establece
que la energía no se crea ni se destruye por lo que la energía en el comienzo
de un proceso debe ser la misma al final de este. A partir de esta ley no se puede
establecer si un proceso ocurre o no en la naturaleza, por lo que fue necesaria
una segunda ley.
El ingeniero francés Sadi Carnot, en 1824,
planteo un proceso cíclico basado en una maquina de vapor, donde esta, a
temperatura constante la transformación de la energía calórica en trabajo nunca
es del 100%. Posteriormente fue corregido por Lord Kelvin y Rudolph Clausius (1850)
Enunciado de Kelvin-Planck: "Es imposible que
un sistema realice un proceso cíclico cuyos únicos efectos sean
el flujo de calor desde una
fuente de calor al sistema y la
realización de una cantidad de trabajo
equivalente por éste sobre su entorno."
En palabras sencillas, esta ley establece
que es imposible construir una maquina térmica que funcionando cíclicamente,
convierta todo el calor en trabajo con un 100% de rendimiento.
D.V.C
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